¿Te excitan las cosquillas?

Un día estabas jugando con tu pareja de manera inocente, hasta que empezó una divertida guerra de cosquillas. Lo que debería ser un mero divertimento para pasar un rato relajado se fue convirtiendo en una situación cada vez más excitante y extrañamente erótica. A medida que las cosquillas seguían y seguían la temperatura no paraba de subir, y al final todo acabó en una relación sexual muy pasional.

Knismolagnia. No te asustes, no te estoy echando ninguna maldición de alguna tribu extraña, sino que se trata del nombre técnico que se le da a este fetichismo de cosquillas. Así que, como puedes comprobar, tiene nombre técnico y no se trata de ninguna práctica especialmente extraña. En cualquier caso, la knismolagnia no debe considerarse una parafilia, salvo que se utilice como la forma principal y fundamental para encontrar la excitación.

En cualquier caso, a partir de ahora puedes coger el toro por los cuernos, y en lugar de hacerlo de manera disimulada y como un juego, ha llegado el momento de introducirlo como un elemento más consciente dentro de tu vida sexual. Esto te puede servir para ir calentando el ambiente en los preliminares. En el caso de que sea tu pareja la que se excite de esta manera, pues mucho mejor… ya tienes un elemento más para lograr que se vaya poniendo a tono cuando quieras acostarte con ella.

Las personas que gozan con esta práctica llegan a perfeccionarlo tanto que acaban comprándose juguetes destinados solo a este tipo de estimulación. Algunos, los más sutiles, utilizan elementos como plumas, y otros, los más arriesgados y extremos, llegan incluso a usar insectos que provoquen esa leve sensación en tu piel. Esto, como todo en el sexo, depende de ti y de la forma que más te divierta y más te haga disfrutar.

Cada vez más habitual

La prueba de que este deja de ser un mundo extraño y desconocido es que cada vez más aparecen vídeos de esta temática en los portales pornográficos más conocidos. Si buscas “porno cosquillas” en Google recibirás una gran cantidad de resultados. Además, existen páginas que se dedican exclusivamente a producir contenido de esta temática que estamos comentando. Hay, incluso, páginas de contactos para que los que disfrutan de la knismolagnia puedan conocerse.

Otro motivo por el que se ha dado algo más de visibilidad a las cosquillas eróticas es el documental Tickled, que se estrenó con éxito hace unos años en el prestigioso festival de Sundance. Aunque la cinta cuenta una historia algo inquietante, se trata y se muestra un poco este pequeño universo de personas que se sienten excitadas por las cosquillas.

Así que me dirijo ahora a la persona que está leyendo esto. Si alguna vez habías hecho o recibido cosquillas y habías notado una leve excitación, ya sabes el motivo. A partir de ahora disfruta y haz disfrutar. Si por el contrario ya eras consciente de estas divertidas prácticas, enhorabuena y, sobre todo, sigue en ello, cosquillero.